![]() Consejos para realizar el Camino de Santiago
Consejos de un día en el Camino Es muy importante acostumbrarse a la rutina diaria, y cumplirla rigurosamente para tener algún orden mental para salir y para terminar cada etapa. Aquí van mis consejos:
- Las chanclas
Posteriormente deberemos tener a mano toda la comida y bebida del desayuno. Es muy importante desayunar bien antes de salir del albergue para ahorrar tiempo, desayunando algún zumo y algún bollo. Otra opción es buscar algún bar abierto temprano para tomarnos un café o colacao acompañado de un croissant calentito. Es probable que no encontremos algún bar abierto a esas horas, por lo que deberemos estar preparados, pudiendo alargar el desayuno hasta el primer descanso del día. (no recomendado) Ya estamos listos para dejar el albergue, deberemos recoger el saco de dormir, la esterilla y las demás bolsas para cerrar la mochila. Antes de salir, es importante no olvidarse de el bordón, aunque según pasen los días será casi imposible olvidarnos de este tan preciado elemento.
La Credencial
Albergues
Los pies Los pies: Los pies hay que cuidarlos mucho. Antes de la jornada hay que untarlos de abundante vaselina por todos los lados inclusive entre los dedos de los pies. Al terminar la jornada hay que refrescarlos con agua fría por 10 minutos, y masajear cada pie desde los dedos hasta el tobillo, con énfasis en la planta, por 10 minutos. Después hay que untarlos con crema refrescante para pies cansados, y ponerlos en alto otros 10 minutos. Por la noche antes de dormir hay que untar del pie hasta el tobillo con crema para dolores musculares. Si te van a salir o ya te salieron ampollas hay que curarlas inmediatamente después del baño de pies al final de la jornada. Las ampollas hay que pincharlas con aguja con hilo, y dejar el hilo para que drene la ampolla, una vez drenada la ampolla totalmente retirar el hilo y colocar un apósito para ampolla, y dejarlo toda la noche, y por la mañana untar vaselina en el pie sobre el apósito, y dejarlo puesto durante la jornada. Los únicos apósitos que sirven son los marca Compeed, que sólo venden en farmacias, y sirven porque el apósito se adhiere a la piel, y se transforma en una segunda piel reforzada, que protege la herida y ayuda a sanar, todo lo demás no te va a servir y se va a caer con el frotamiento del pie al caminar, pues funcionan más bien como banditas para heridas. Al comenzar a caminar o parar un momento a descansar y volver a caminar siempre te dolerán las ampollas, pero ya con algo de caminata se pasa el dolor. Si el dolor es excesivo, lo mejor es detenerse un día completo para dar tiempo a que sane el pie. Las torceduras del tobillo requieren aplicación de pomada para dolores musculares de inmediato, y vendaje desde la punta del pie hasta la parte alta del tobillo con una venda, o con una tobillera, y llevar bien ajustadas las botas en la parte del tobillo, sin que apriete ni la venda ni la bota. Y lo mejor será apoyar el peso del pie torcido en el bordón. Para descansar el pie es importante llevar unas sandalias de descanso, estas sandalias deben de servirte para que al terminar la jornada puedas cambiar de calzado para descansar los pies, no lleves de las que tienen un sostén entre los dedos de los pies, y deben de ser de un material que te permita llevarlas a la ducha y mojarlas para proteger higiénicamente tus pies, te recomiendo las que son sandalias para caminata con suela especial para caminar, y de material sintético y ligero, y cintas acojinadas, para no lastimar tus pies al final del día. Estas pueden servir para caminar algún día en que estés muy cansado de tus botas, o que tengas ampollas y te lastimen las botas. Alimentación
Si se toma agua en el camino, asegúrese de que sea potable. Llevar siempre cantimplora. La sensación de sed se calma mejor, no con el aporte de líquidos muy fríos, sino con sopas o caldos templados.
Las grasas (mantequillas, tocinos, etc.) deben tomarse en cantidades pequeñas
pero repetidas mientras que las proteínas (huevos, carnes, pescados y leche),
son menos imprescindibles durante el esfuerzo, estando más indicada su ingesta durante
el descanso, el entrenamiento y la preparación.
Una vez llegado al albergue en el cual pasaremos la noche, y despúes de habernos aseado
y descansando recomiendo buscar una tienda donde vendan lo necesario para preparar el
bocadillo del medio día siguiente: pan, queso, y algo de chocolate o dulce por ejemplo, así
como algo para cenar si no queremos cenar en un bar. Por la noche podemos elegir bien entre cenar la comida comprada en la tienda y prepararla en las cocinas de los albergues (hay que tener en cuenta que no todos los albergues cuentan con cocina) junto con otros peregrinos o reunirnos con ellos a cenar un menú del peregrino en algún bar del pueblo sabiendo que antes de las 10 de la noche deberemos estar ya en la cama que es cuando empiezan a apagar las luces de los albergues. Por la mañana lo normal es despertar a las 6 ó 7 (más tarde es imposible debido a todo el movimiento de los peregrinos preparándose para salir y que a las 8 normalmente hay que dejar libre el albergue). Lo mejor es salir del albergue lo más pronto posible y tomar el desayuno en el albergue si lo dan, o en el primer bar abierto, en ese pueblo o en el siguiente. Es importante desayunar bien. Al mediodía deberemos hacer una parada para preparar y comer el bocadillo con lo que compraste la tarde anterior. Recuerda que hay trayectos de muchos kilómetros sin un pueblo de por medio, así que debes estar preparado para no repostar sino hasta el fin de la jornada. El Agua es muy importante, y no te debes de quedar nunca sin ella, porque no sabes si en los próximos kilómetros la encontrarás. Debes de llevar dos botellas de una de 1 litro y otra de 500 ml, una en la mochila y otra al cinto, y llenarlas siempre que puedas. Conviene preparar cada litro de agua con las tabletas efervescentes para preparar bebidas isotónicas, las de marca Isostar valen bien, pues en el camino se suda muchísimo, y se pueden desequilibrar las sales de tu cuerpo. Normalmente el agua de las fuentes de los pueblos es potable y ahí puedes repostar. Hay que llevar suficientes tabletas de acuerdo al número de días por caminar. Vestimenta Es aconsejable llevar vestimenta holgada y transpirable (algodón), para evitar roces de la ropa. La ropa habrá que adaptada a la climatología de la época en la que se haga la peregrinación. El calzado interesa que sea alto y proteja el tobillo, que sea cómodo, transpirable e impermeable si se hace el Camino en época de lluvia. Es aconsejable llevar pares en abundancia de calcetines pues deben cambiarse a menudo. A ser posible levar varios pares, unos de hilo en contacto con la piel y encima uno mas grueso de lana o algodón.
Para prevenir ampollas, es muy aconsejable el uso de compresas con alas, para superponer a las plantillas de las botas. Con ello conseguiremos andar más cómodo y que las compresas absorban el sudor de los pies, previniendo de esta manera la aparición de ampollas. Este truco me ha ayudado muchisimo a lo largo de mis Caminos de Santiago, es el mejor remedio para el mal de botas. Otros Consejos Los días de lluvia deberas de estar listo para usar el poncho que cubre la mochila para evitar que se moje. Si llevas polainas altas colocalas desde la rodilla al empeine de la bota, pues de esa forma evitarás que se mojen o enloden tus pantalones, y que entre agua a las botas. Además el gorro de sol te servirá para protegerte del agua. Comienza a caminar por la mañana ya con las polainas puestas o será demasiado tarde, y el poncho y el gorro tenlo en la parte más accesible de la mochila. Los días de sol, antes de iniciar la jornada hay que ponerse protector solar por lo menos de factor 15, preparar el gorro de sol, las gafas de sol, y si hace mucho calor es bueno mojar un pañuelo, y ponerlo bajo el gorro. Lo mejor en éstos días es empezar a caminar muy temprano y terminar la jornada poco después del medio día. La ducha te la recomiendo por la tarde al terminar la jornada. Las duchas de la mañana no sirven mucho, porque 5 minutos después de emprender el camino ya estás empapado en sudor, y es más propicio que nos salgan ampollas. Es importante tener unas sandalias de descanso que puedas usar en las duchas de los albergues, por higiene propia. También debes llevar tu toalla, que debe ser lo más pequeña y ligera que puedas, y que se seque rápido. Debes contar con jabón o gel de tamaño pequeño, y un estuche plástico para guardar lo mojado. Los artículos de baño, y personales deben de ser los menos posibles, pequeños, y del menor tamaño y peso posible, recuerda que no vas viajando en primera clase, con un neceser lleno de perfumes, maquillaje, cepillo eléctrico, así que evita llevar todo lo que sólo te pesará y que puede arruinar tu viaje, pues cargar y cargar durante días cansa. Si de verdad necesitas algo, ya lo comprarás en el siguiente pueblo, y finalmente te darás cuenta que casi no requieres nada de las cosas que en tu vida cotidiana sientes que no puedes vivir sin ellas. El teléfono móvil no es indispensable. Si queremos desconectar totalmente de "nuestro mundo" aconsejaría dejarlo en casa. Si necesitamos alguna vez hablar con nuestros familiares siempre podemos optar o bien por llamar desde una cabina o mandar un mail. El llevarlo o no al camino os lo dejo a vuestra elección. En la gran mayoría de los albergues podrás cargar la batería. El libro del Camino de Santiago a Pie, es esencial, te recomiendo el de El País, Aguilar, ya que tiene los recorridos señalados al detalle y con indicaciones concretas de cada etapa. Yo recomiendo fotocopiar las hojas relativas al trayecto (a doble cara) que vamos a recorrer, ya que de esta forma llevaremos mucho menos peso. Además recomiendo llevar una bolsa plástica para proteger esas hojas y la credencial de la lluvía y humedad. Si viajais en grupo, es recomendable que todos los que viajen contigo lleven una copia del trayecto del día, ya que es normal separarse unos de otros. Es importante leer por la tarde anterior lo que te depara el recorrido de la etapa del siguiente día, para planear donde hacer paradas de descanso, o parada para el bocadillo, o saber lo que habrá que caminar en el día, o los lugares de interés que habrá de paso. La cámara de fotos no la olvides, llévala siempre a mano durante el Camino. En los albergues podrás recargar las pilas o las baterias. Recuerda no olvidar las tarjetas de memoria. Por último te recomiendo que si vas al Camino lo vayas a disfrutar, no a sufrir. Andar el Camino no es una carrera, no importa llegar antes, lo relevante no es terminar tantos kilómetros en tantos días ni establecer records, ten presente que cada quien tiene su Camino, y va a su ritmo. No vayas refunfuñando del ritmo de otros, ni permitas que te empujen, ve a tu ritmo, y deja que los demás lo hagan al suyo. Disfruta del Camino, de la gente que conoces, intenta comprender porqué están en el Camino y los conocerás mejor que a muchos otros con los que convives diariamente. Disfruta del paisaje, del campo, de la lluvia, del viento que va a correr sobre tu rostro, y percibe lo que el Camino te está dando, y siente como renuevas tu fuerza interior. Eso es el verdadero Camino a Santiago de Compostela. Estas recomendaciones se hacen para realizar el Camino de Santiago a Pie, hospedándose en los albergues del peregrino durante el trayecto, y haciendo el recorrido con etapas de 25 a 35 kilómetros diarios, sin coche de reserva, ni equipo de relevo, en cuyo caso obviamente el equipo que habrá que llevar a cuestas disminuirá de acuerdo al apoyo que se tenga. Si el hospedaje se lleva a cabo en otro tipo de hostales u hoteles también variará la relación. Lleva lo necesario, no es necesario reservas de nada, lo que se necesite sobretodo de medicamentos, y comida energética se puede comprar en el camino conforme se requiera. Realmente sí es posible limitar el peso a 6 kilos de la mochila, incluyendo agua, comida de un día y mochila. Hay que reducir el peso utilizando ropa ligera, sandalias de descanso que no pesen mucho, saco de dormir de peso reducido, mochila que no sea pesada... Si puedes y te interesa, es muy cómodo llevar el pelo corto para la realización del Camino. Lleva también siempre las uñas cortas. A la hora de emprender la marcha hay que salir a primera hora justo al despuntar el sol, antes de eso no se ven las flechas que indican el camino y es difícil encontrarlas con la linterna. Hay que prepararse para caminar desde que amanece hasta la una o dos de la tarde, pues después el sol es demasiado pesado para la caminata. Antes de emprender el Camino de Santiago es recomendable hacerse un sencillo reconocimiento médico, y entrenarse caminando varios días sucesivos, cada vez distancias más grandes. Por tu Seguridad Si viajas de noche, no olvides usar reflectantes. |