Cuando la Llosa de Cosme se llena, en agosto, envían a la casa que está junto a la iglesia (8 euros persona). No hay tienda ni bar alguno. Si alguien se ha despistado y no ha comprado comida en Nueva, no hace falta volver. Bajando por la carretera de detrás del albergue, en vez de torcer a la derecha, hacia Piñeres, seguir de frente, entrando en una zona residencial de casas de verano. En un cruce, a mano izquierda, señalizado el acceso al camping de Garaña. Un taxista que me traía desde Nueva de comprar la cena (ya anochecía y no iba a hacer por tercera vez el recorrido), me informó de que en el camping, a unos 500 m de la iglesia, dan comidas no sólo para los alojados allí. Hay un restaurante con menú de cara al público en general.